jueves, 8 de marzo de 2018

Como flores

Las hay que se marchitan.
Por falta de cuidado. Propio.
Por exceso de control. Ajeno.
Por no nutrirse. De aquello que les gusta.

Las hay que florecen.
Por cuidarse. A sí mismas.
Por no dejar que las controlen los demás.
Por nutrirse. De aquello que les gusta.

Estas son las que disfrutan,
crecen,
viven.
Las que no dejan que ninguna abeja,
mosquito,
o insecto de cualquier tipo acabe con ellas.
Las que abren sus pétalos a modo de alas.
Las que dejan los capullos atrás para poder ser flor.

En un jardín, todas las flores se encuentran juntas.
Sean amapolas,
tulipanes,
margaritas,
rosas
o claveles.
Están unidas.
Al fin y al cabo, todas son flores.
Al fin y al cabo, todas son iguales.

¿Por qué no jugamos a ser flores?
Yo me pido ser un tulipán. ¿Vosotras?



Paula Pastor.

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